¿Será síntoma de algo?

Sustituir los bautizos por los funerales, visitar más los tanatorios que los restaurantes, corresponder a pésames más que dar enhorabuenas, ojear en los diarios tanto las esquelas como los números de las loterías, frecuentar más las farmacias que los bares… Tener escrita en la libreta la ruta y los horarios del urbano y de todos los demás autobuses que vienen o pasan por el pueblo, y registradas la mayor parte de las fuentes y ubicados todos los bancos públicos o posibles asientos y saber si les dará el sol o estarán a la sombra a la hora en que su uso se demande… Distinguir las pastillas que en tres tandas al día debemos ingerir, y reconocerlas por su color y su tamaño; saberse de memoria a cuántos resuellos de empinada cuesta queda la siguiente cuesta y el número exacto de escalones que es preciso toser antes de llegar sofocado a la segunda puerta del tercer piso en el número cuatro… Guardar restos de comida en servilletas para después alimentar a todos los gatos indocumentados que uno vaya encontrando, echarles en los parques y plazas migas de pan a los gorriones, observar el incesante trajín de las hormigas, balar con las ovejas, asomarte a la ventana en noches de luna llena y ponerte a ladrar… ¿será síntoma de algo?

(euskal presoak-euskal herrira)