Hilando en fino

¡Qué extraordinario diplomático, qué fino embajador habría tenido en Obama el gobierno estadounidense si no lo hubieran reelegido presidente en estos días!

Y como demostración de su  talante conciliador, de su delicada mesura sólo al alcance de un Nobel de la Paz,  nada más oportuno que sus declaraciones al respecto de la penúltima salvajada terrorista israelí en Palestina.

“Israel tiene derecho a su defensa porque, además, es el país agredido” comenzó diciendo Obama pero, ahí mismo, el presidente cedió la palabra al diplómatico para que, en un virtuoso alarde de templanza, añadiera: “aunque sería preferible defenderse sin provocar una escalada militar en Gaza”.

Tan resuelto a veces, tan enérgico y rotundo como se muestra Obama en su rol de presidente cuando es otro el mapa sobre el que sacudir exigencias y amenazas, qué acusado contraste el que ahora revela su exquisita retórica para, si fuera posible, puedan corregirse ciertas desproporciones en el uso de la fuerza… dado que serían preferibles algunos muertos menos. Tal vez un centenar fuera suficiente.

Y “sería preferible”, agrega el diplomático mientras exhibe su más sutil condescendencia “no sólo para Gaza, también para los soldados israelíes que podrían morir en la incursión…”.

Tampoco Obama es el único que escribe a Santa Claus. La Unión Europea no se queda atrás y pide una solución para el conflicto.

De momento los muertos, los heridos, los “daños colaterales”, son palestinos, como es costumbre que los sean cada vez que las urnas israelíes emplazan a las bombas y las bombas convocan a los votos.

 

¡Agur España!

Así fuera Euskalherria la absurda quimera que amenazara el rey, el localismo estéril que pregonara Aznar o el dilema imposible al que Rajoy apela cada vez que oye el repique de la independencia salpicando las cuentas y los cuentos del reino que administra… ¡Agur España!

Así el repudio europeo nos aislara y fuéramos remitidos a un funesto e irremediable ostracismo, a un eclipse total de sol y luna; al cuarto oscuro en que purgar impulsos secesionistas y expiar extravagancias libertarias; así quedáramos anclados en la nada que el gobierno español nos desea y augura… ¡Agur España!

Así nos excomulgara el Vaticano y fuéramos consignados al limbo; así una pléyade de ilustres matamoros nos negara el favor desde los medios por practicar nacionalismos periféricos; así la Armada Invencible nos conminara a rendir unos delirios que asegura no tienen más destino que el naufragio… ¡Agur España!

Así fuera Euskalherria un páramo, un desierto, una laguna seca, una charca a la deriva, un salivazo en medio de un desagüe, un acertijo en ruinas; así se aguara el vino, así no hubiera pan sobre la mesa, así no hubiera mesa, tampoco sol ni estío… ¡Agur España!

Porque estamos hartos de tricornios, monteras y coronas, de golpes de charol y charreteras; hartos de campeadores y cachulis, de nazarenos y de macarenas; hartos de pelayos, pizarros, poceros y pantojas; hartos de escapularios, mantillas y peinetas, de duquesas del alba y de borbones de copas; hartos de su necedad, de su arrogancia, de su insensatez, de su torpeza; hartos de su intolerancia, de su ineptitud, de su impune violencia, hartos… ¡Agur España!

 

 

Elecciones animales

Se atribuye al escritor mexicano Guillermo Aguirre y Fierro el poema que comparto unas líneas más abajo y que, no obstante haber sido publicado en 1926, con el paso del tiempo no sólo no ha perdido gracia sino, lo que es peor, tampoco vigencia.
En su amplio repaso por las elecciones animales el poema de Aguirre refleja ciertas humanas tendencias que debiéramos tener en cuenta quienes aún aspiramos a abandonar la selva. Y lo digo, especialmente, ahora que en Euskadi andamos de elecciones, porque de la lectura del poema podría desprenderse alguna luminosa consecuencia para quien se atreva el próximo 21 de octubre a responder a la pregunta con que el escritor concluía su fábula, y por lo que les animo a la lectura y a la respuesta.
 “El león falleció, ¡triste desgracia! y fueron, por vivir en democracia, a nombrar nuevo rey los animales. Aunque a algunos les parezca tonto, las ovejas votaron por el lobo; como son unos buenos corazones, por el gato votaron los ratones, y a pesar de su fama de ladinas por la zorra votaron las gallinas. La paloma, inocente, votó por la serpiente; las moscas, nada hurañas, decidieron que reinaran las arañas. No tuvo el topo duda, como tampoco queja, mientras votaba por la comadreja; los peces, que sucumben por la boca, entusiastas votaron por la foca. Por no poder encaminarse al trote, un pobre asno quejumbroso y triste se arrastró a dejar su voto por el buitre; el caballo y el perro, no os asombre, como siempre, votaron por el hombre. Amigo lector ¿qué inconsecuencias notas? Dime ¿no haces tú lo mismo cuando votas?”.

 

 

Las amenazas de España

Por si no bastara con la exclusión del Barcelona de la liga y de la copa española de fútbol, el empresario Lara ha hecho pública su amenaza de llevarse a Cuenca, Zaragoza o Madrid su editorial Planeta.

En previsión, sin embargo, de que tampoco estas duras represalias desalienten los ánimos independentistas catalanes, ya desde Madrid se estudia implementar un eficaz paquete de nuevas medidas que pongan fin a la quimera de la que advertía el monarca español.

En este sentido, el Consejo de Ministros que, en estos días, concedíala Gran Cruzdela Ordendel Mérito dela GuardiaCivilala Virgendel Pilar, podría no otorgar los mismos honores ala Virgende Monstserrat.

Peor todavía,  numerosas personalidades españolas que van a secundar la propuesta del ministro de Industria, José Manuel Soria, de no salir de vacaciones al extranjero donde “hace mucho calor y hay muchos mosquitos”, optando por hacer turismo en España, no volverían a pisar Cataluña que perdería el gozo de acoger la presencia del Ortega Cano,la Terelu Campos,la Barcina,la Belén Esteban, el Fabra,la Rosa Díez, el Jesulín,la Esperanza,la Campanario, el Boadella, el Pocero, el Sánchez Dragó,la Pantoja… y otros insignes representantes españoles.

Otra medida a ponderar sería descalificar a Pau Gasol como abanderado de la delegación española en la próxima olimpiada, así como retirar de Cataluña todos los toros Osborne y la estatua de Colón que se levanta en el puerto de Barcelona.

Por si no fuera suficiente con estas medidas para disuadir a los independentistas catalanes de sus propósitos, ningún cantante catalán podrá en el futuro representar a España en el festival de Eurovisión, y el ex presidente Aznar está considerando seriamente renunciar, incluso, a hablar catalán en la intimidad.

El propio rey de España, por si no bastara con sus discursos, también ha sugerido la posibilidad de no volver a a cazar elefantes a Barcelona.

Obviamente, es cuestión de días que Cataluña desista de sus propósitos separatistas.

 

 

 

 

 

 

Los peros de Urkullu

Decía recientemente Iñigo Urkullu que la independencia del País Vasco es muy bonita y le parece muy buena “pero que hay que ser conscientes del momento político, económico y jurídico actual”; que la independencia del País Vasco es un objetivo irrenunciable del Partido Nacionalista Vasco “pero que el concepto de independencia hay que trabajarlo, plantearlo y modularlo”; que la independencia del País Vasco es una meta de la que él también participa “pero que, de momento, sólo aspiro a un ejercicio mayor de soberanía”; que la independencia del País Vasco es el fin que plantea su partido, “pero que hay que esperar a que haya una voluntad mayoritaria”; que la independencia del País Vasco es el firme propósito por el que se trabaja “pero que es muy consciente del siglo en que vive…”

O lo que es lo mismo, que la independencia del País Vasco debe seguir esperando a otros momentos políticos, económicos y jurídicos; debe seguir esperando a que su concepto se trabaje, se plantee y se module algunos años más; debe seguir esperando a que se consigan mayores ejercicios de soberanía; debe seguir esperando a que se alcancen nuevas mayorías; debe seguir esperando, en definitiva, a un próximo siglo.

Total, sólo faltan 88 años para que entremos en el XXII, caso de que entonces, que podría ocurrir, no haya que seguir esperando a nuevas y favorables coyunturas, mayorías y cuotas de soberanía, y eso si para el nuevo siglo ya se ha trabajado, planteado y modulado lo suficiente el concepto independencia.

Alguien dijo una vez, y no se equivocaba, que la independencia del País Vasco sin el Partido Nacionalista Vasco sería muy difícil, pero con el Partido Nacionalista Vasco resultaría imposible.