“La muerte cayó del cielo”

Ahora resulta que Obama, además de showman, beisbolista, padre y esposo ejemplar, cantante, baloncestista, flamante nobel de la paz… también es poeta, y no cualquier poeta. Solo así se entiende que 71 años después de que un B-29 arrojara su “Little Boy” sobre Hiroshima provocando cientos de miles de muertos que todavía no terminan de contarse, llegue por primera vez un presidente de Estados Unidos a esa ciudad japonesa para reconfortar la memoria del país y no se le ocurra verso más exquisito que el que titula esta columna: “La muerte cayó del cielo”, como si hubiera sido el cielo el responsable, un fatal infortunio, un traspiés de la muerte en las alturas, un divino designio, y que, incluso, concluya su poema apostillando: “… y la historia cambió” o, lo que es lo mismo, que no hay mal que por bien no venga.

Quién iba a pensar, con tanto que se ha escrito al respecto, que a las miles de víctimas que provocaran los atentados de las Torres Gemelas aquel 11 de septiembre, todavía les faltara por oír que también la muerte les cayó del cielo… para cambiar la historia.

Yo casi estoy por volverme creyente y, aunque sea tarde, elevar mis oraciones para que, como maná del cielo, sigan cayendo bendiciones sobre tanto cinismo.

(Euskal presoak-Euskal herrira)

República Dominicana no es noticia

En la República Dominicana hubo elecciones hace algunos muertos y días, los mismos que duran las algaradas y protestas por el fraude y a la espera de que la Junta Central Electoral finalice los recuentos, también sus cuentos, mientras toda la oposición insiste en la necesidad de que se celebren nuevas elecciones.

Al PLD, partido en el gobierno, se le fue la mano, las dos manos, y al fraude habitual que supone el uso de los recursos del Estado o la alteración del censo electoral, agregaron la compra de cédulas, el secuestro de urnas a cargo de militares y simpatizantes, el extravío de boletas, el incendio “accidental” de votos y voluntades, la expulsión de delegados, las sumas imposibles… Y todo ello, más otras defraudadoras habilidades que omito para no aburrirles y en las que este gobierno y los que le precedieron han sido contumaces expertos, llevado en esta oportunidad a su máxima expresión. Solo les faltó rotular la oficina que para la compra de adhesiones tienen instalada en el propio Palacio Nacional y anunciarse en los medios y, seguro estoy, que si no lo han hecho no ha sido por la existencia de algún insólito escrúpulo sino, simplemente, porque no se les ocurrió,

En magnánimo gesto, Danilo Medina, el mismo que jurara que en ningún caso pensaba reelegirse hasta que, todo por la patria, cambiara de opinión, ha anunciado a la oposición que no va a perseguirla, que así de generoso es el nuevo y viejo presidente.

Y si quiere saber algo más al respecto le recomiendo que no pierda su tiempo buscando un canal de televisión que le ilustre o uno de esos grandes medios de papel que lo ponga al tanto. Mejor busque en Internet. A la espera de un tsunami, de un terremoto o de un huracán, la única república americana que actualmente existe es la venezolana.

(Euskal presoak-euskal herrira)

Adiós rebelion.org

Cronopiando

Koldo Campos Sagaseta

Adios rebelion.org

Desde hace muchos años, muchos, creo que trece o catorce, vengo colaborando con rebelion.org un medio electrónico con el que me he identificado desde antes, incluso, de que Pascual y Carlos Martínez me propusieran incorporarme al equipo de articulistas de este medio y cuando también formaba parte de rebelion.org Santiago Alba .

Obviamente no comparto todos los artículos que rebelion.org publica y entiendo que pueda dar cabida a reflexiones críticas con procesos con los que uno se identifica, o que haya firmas que cuestionen movimientos, corrientes, causas que hago mías, pero me asombra tanto como me indigna que, precisamente, en estos días y circunstancias, rebelion.orgencabece la edición de hoy, 20 de mayo, con un artículo de Carlos Carcione sobre Venezuela titulado “De relato heroico a farsa grotesca” porque apesta. Con independencia de la corrección de algunos señalamientos, apenas es media línea de un artículo denso en el que se sugiere otras posibles causas para la crisis que vive Venezuela que no sea Maduro, su gobierno y el Partido Socialista. Que se calle y se pase por encima de la orquestada campaña contra esa república, en estos precisos momentos no puede ser un error. En verdad que resulta repugnante querebelion.org se preste a encabezar su edición de hoy con semejante libelo que ni letrinas como El País se atrevería a publicar. ¿Es que también ha habido un golpe de estado en rebelion.org y ya no es referencia para la izquierda? ¿Es que hace tiempo que está ocurriendo y es ahora que yo me acabo de enterar por no estar siendo en los últimos años un asiduo lector de un medio que consideraba de los “míos”. En cualquier caso, en lo que a mi respecta, se pueden ir a la MIERDA y cierro con la presente mi colaboración con este medio.

(Euskal presoak-Euskal herrira)

El día en que Pinocho supo la verdad

Cuando Pinocho despertó ni siquiera se puso las zapatillas. Saltó de la cama y, rápidamente, fue al baño dispuesto a comprobar en el espejo hasta qué punto habían crecido las consecuencias de sus mentiras.
El Hada Azul del cuento que le diera la vida también le había advertido del riesgo que supone faltar a la verdad y, entre conforme y satisfecho, comprobó que ni su nariz había crecido, como temía, ni sus orejas eran las de un asno.
Recobrada la calma, Pinocho sintonizó los medios para asomarse al mundo antes de salir a la calle, y así fue que se enteró de la preocupación de su alcalde por el bienestar de la ciudadanía, del interés de su presidente y de su gobierno por mejorar sus deplorables condiciones de vida, de la disposición de los empresarios por crear empleo, del afán de los banqueros por repartir ganancias, de la inquietud de los jueces por administrar sabiamente la justicia, del esmero de los grandes medios de comunicación por difundir la verdad, de los desvelos de la Iglesia por procurarnos el pan nuestro de cada día… y comprobó Pinocho que a ninguno de los tantos defensores de la razón, de la equidad, de la moral, del pueblo, le había crecido la nariz o puesto en evidencia sus orejas de burro.
Sólo al Hada Azul.

(Euskal presoak-Euskal herrira)

 

Doloroso olvido

Hermoso el festival europeo de escuelas de música que se lleva a cabo todos los años y que en esta pasada edición se celebró en Donostia y se dejó sentir en varias ciudades vascas.

Hermoso que niños y niñas de distintas culturas y pueblos europeos compartan el universal lenguaje de la música y la danza.

Lo que duele es que el Himno a la Alegría de Beethoven con que se inauguraban las jornadas, ni siquiera salpicara con alguna puntual referencia o alusión, con algún guiño solidario, a quienes esperan su acogida a las puertas de Europa después de sobrevivir al Mediterráneo, a nuestras mafias, a nuestras guerras y a nuestro expolio.

Tal vez, hubiera bastado con que, ya que no refugiados, subiera al escenario su música, su danza, pero ni eso.

De los 17.000 refugiados que se comprometiera a aceptar el Estado español sólo han sido acogidos 18. Sí, han leído bien ¡18! Y las mismas infames diferencias se han dado en otros países europeos en relación al número de refugiados que se comprometieron a a aceptar y los que han sido acogidos.

Hermoso ha sido ver a mis dos hijas, Itxaso de 10 años y Haizea de 8, participar en el festival pero no tanto como saber que mañana ellas no van a mirar para otro lado, ni tampoco a aceptar que en su nombre se invoque el olvido.

(Euskal presoak-Euskal herrira)

Ben Bradlee

Benjamín Bradlee encontraba excitante el periodismo porque según decía “nunca sabes de qué vas a escribir.” Muerto hace dos años, pasa por ser una de las más sobresalientes figuras del periodismo en Estados Unidos. Fue director del Washington Post del 68 al 91 y llevó a ese medio a duplicar su tirada y también la credibilidad de sus lectores, especialmente, tras destapar el que seria conocido como caso Watergate que acabaría sacando a Richard Nixon de la presidencia de los Estados Unidos así fuera por el menor de sus muchos delitos.

Un año antes de su muerte recibió de manos del presidente Obama la Medalla de la Libertad, el premio considerado más prestigioso de ese país, por “su pasión por la veracidad y su incansable búsqueda de la verdad”.

La misma pasión por la verdad que le ha supuesto una condena de 35 años de cárcel a Chelsea Manning ex analista de inteligencia de Estados Unidos por no aceptar que la verdad tenga que ser secreta; que tiene refugiado a Julian Assange en la embajada ecuatoriana de Londres por no creer que la verdad deba estar proscrita; y que mantiene en paradero desconocido al ex agente de la CIA Edward Snowden por no creer que la verdad haya de seguir oculta.

Decía Bradlee que “el fundamento del periodismo es buscar la verdad y contarla”. Y sí, es verdad, ¿pero dónde?

(Euskal presoak-Euskal herrira)