“Inutillan Eguna”

Todos tenemos un día en el calendario, un día hecho a la medida, y el mio es el que titula esta columna y que, recientemente, se ha celebrado en Etxarri Aranatz. Desde hace muchos años la juventud de ese pueblo navarro honra en el “Día de los Inútiles” la fortuna de quienes escapamos de la mili. Yo fui uno de ellos. A la tercera prórroga de estudios me dicen que nones, que no hay más. Me sortean y en la rifa me gano una división acorazada en Madrid. Me llaman a filas, ya debo incorporarme y, en el último minuto del partido… ¡Úlcera duodenaaaaaal!

¿Alguien tiene algo que alegar? – Me mandan a Burgos. Pasó revisión militar médica y me declaran inútil temporal. Un año más tarde se repite el viaje, la revisión y la sentencia. Ya soy un inútil absoluto. La confirmación me llega por carta once días después y todavía, yo que nada guardo, la conservo: “Alcaldía de la… CIUDAD DE PAMPLONA. Quintas. La Junta de Clasificación y Revisión de Navarra en sesión del día 17 de Julio acordó clasificar a V. como NO APTO PARA EL SERVICIO MILITAR. Contra este fallo puede V. interponer recurso ante el Capitán General, por conducto de la Junta de Clasificación dentro de QUINCE DIAS hábiles a partir de la notificación… lo que traslado a V… Dios guarde a V… Pamplona 28 de julio de 1978…”.

En qué estaría yo pensando…

(Preso politikoak aske)

G-7

Se reúnen en Biarritz los representantes, dice Wikipedia, “de los siete principales poderes económicos avanzados”. Eso que llaman G-7: Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Alemania, Canadá, Italia y Japón, y que cuando asiste Rusia se convierte en G-8.

Curiosamente, esos siete países que son dueños del 64% de la riqueza del planeta, son también los países que encabezan la lista de morosos, la lista de países que no pagan deuda externa: Estados Unidos, Reino Unido, Francia y Alemania son, en ese orden, los cuatro primeros de la lista. El resto de “poderes económicos avanzados” no queda muy lejos: séptima posición para Japón; octava para Italia, décima para Canadá. Los “principales poderes” sostenedores del orden mundial, garantes de la democracia, valedores del imperio de la ley, los mismos que trazan las pautas económicas de los demás, las obligaciones a que se comprometen… no pagan. Y no pagan, y es cada vez mayor la deuda que acumulan y no saldan, sin que nadie les amenace con un embargo, un desalojo o un desahucio. Son okupas de terciopelo porque hacen lo que se les tercia y nunca les ves el pelo. Han blindado Biarritz. ¡Cuánto glamour y elegancia en los salones! Hampones de chaqué y frac, cruces de manos y pies, citas en las escaleras, bandejas de canapés y vinos de la región… y no pagan. En la calle pega la policía. ¡Cuántos canallas dentro y fuera! En unas horas más vuelven a sus negocios. Yo debiera estudiar economía porque con la ética no alcanza.

(Preso politikoak aske)

Mil días

España es una cárcel pero Iñaki Abad, Oihan Arnanz, Jokin Unamuno, Adur Ramírez de Alda, Jon Ander Cob, Julen Goicoetxea, Aratz Urriola… no están presos. Están secuestrados.

Una ocurrencia

Hace unos veinte años, trabajando en el periódico dominicano El Nacional, me encontré un día con una de esas noticias que explican con dolorosa precisión cómo es que se manifiesta el machismo y su criminal violencia.

El chófer de un camión cargado de varillas que iba de Santo Domingo a Barahona, detuvo el vehículo en la carretera, en medio del campo y, junto a su ayudante, secuestraron a una mujer a la que, unos kilómetros más lejos, violaron y abandonaron desnuda, herida y atada a un árbol. Horas después la campesina era rescatada con vida y los hombres arrestados cuando se disponían a hacer el trayecto de vuelta.

No habían salido con su camión a violar mujeres. Estaban trabajando. Simplemente, se les ocurrió, les pareció muy buena idea y la ejecutaron con la misma tranquilidad con la que haces un alto en cualquiera de los tantos puestos de comida que hay a lo largo de la carretera y te llevas una longaniza ahumada para el camino, un par de cervezas y, ya de paso, a la mujer que te ha servido. Y chófer y ayudante tampoco eran amigos. De hecho, era la primera vez que viajaban juntos y el ayudante apenas tenía una semana trabajando para esa empresa. Tiempo suficiente para que dos extraños en la cabina del camión compartan nombres, edades, cervezas… y la ocurrencia de secuestrar y violar a una mujer.

(Preso politikoak aske)

Xanet

Xanet tenía la sensación de que, en ese preciso momento, se había hecho mayor. Sus apenas ocho años ya eran adultos. La mayoría de edad le había llegado de improviso, en forma de propuesta, y su madre esperaba una respuesta. Sabía que estaba a punto de cruzar un umbral del que no habría retorno y, aunque estaba dispuesto a dar el paso, era consciente de la conveniencia de no precipitarse.

-A partir de hoy te vas a encargar de recoger la mesa todos los días… ¿de acuerdo? – Uno se hace adulto así, de repente, cuando menos lo esperas. Años atrás pensó que con renunciar al chupete, tras engorrosas negociaciones, quedaba satisfecha para siempre cualquier otra posible exigencia pero seguía teniendo a su madre delante, esperando su respuesta.

Si eres miembro de una familia, tengas la edad que tengas, debes contribuir a hacer algo por la misma, así sea recoger la mesa después de las comidas. Los demás lo hacían… ¿por qué no iba a hacerlo él?

Xanet, disipados temores y resabios, sonriente, aceptó la propuesta de su madre y ese mismo día recogió la mesa. Al día siguiente también recogió la mesa, y cuentan que así fue hasta que, al tercer día exactamente, antes de recoger la mesa y terminar de hacerse adulto, Xanet preguntó a su madre: ¿Y cuándo hemos decidido que yo recogiera la mesa?

(Preso politikoak aske)