¿Cuál es el problema?

¿Y a qué tanto insistir en que la constitución española es una losa de mármol que esculpió personalmente Dios hace algo más de 40 años? Toda constitución, hasta la manoseada española, se debe a la sociedad, no la sociedad a ella, y no es un texto sagrado sino un conjunto de normas generales de convivencia que se da la sociedad y que, conforme los años pasan y la sociedad cambia, se reforma. No sería la primera vez.

¿Y a qué viene este alboroto porque se demande la amnistía para los condenados en el proceso catalán que lo único que hicieron fue sacar las urnas a la calle porque, decían los nacionalistas españoles que “sin violencia todo es posible”? Tampoco sería la primera vez ni del único tipo. Hace diez años ya hubo una amnistía, en este caso fiscal, la cuarta en “democracia”, conocidas como “regularizaciones fiscales” para que las grandes fortunas pudieran seguir evadiendo impuestos impunemente.
Si de algo se puede acusar a Puigdemont y a Junts per Catalunya es de haber sido demasiado cautelosos exigiendo sólo la amnistía, porque derecho tienen los catalanes a demandar la cárcel por prevaricadores para Llarena, Marchena y demás supremas togas de una podrida justicia española que debiera disolverse empezando por la “segunda sala” y todos los honorables magistrados que “desde atrás afinan” las sentencias.

(Preso politikoak aske)

Inquietudes olfativas

Inquietudes olfativas

Koldo Campos

Los olores también responden a su clase social. El ayuntamiento de Madrid, de hecho, va a reformar los cubos de basura de la ciudad pero solo en los barrios ricos. Almeida no quiere malos olores en el barrio de Salamanca y en otros ilustres distritos de la capital de España. A los demás… que les den.

Y me pregunto si existe alguna ley que regule y sancione la intromisión en el olor ajeno, si pagan impuestos los olores, si es aceptable el olor en defensa propia. ¿Qué porcentaje del olor que percibimos es nuestro y cuánto ajeno? ¿Existe la incompatibilidad de olores? ¿Podrían darse casos de olores condenados a prisión permanente y revisable? ¿Cuántos olores hacen falta para formar una federación española de fútbol? ¿Cuántos más para constituirse en tribunal supremo de justicia? ¿A qué hiede la justicia española, prófuga de la justicia? ¿Es posible reciclar los olores? ¿Qué olor se lleva ahora, cuál está de moda? ¿Tendrán los olores derecho a pensión? ¿Será verdad que hay olores para todas las edades, entrepiernas y sobacos? ¿Huelen más los pactos que las investiduras? ¿Todos los eméritos apestan? ¿Por qué los olores no compiten en las Olimpiadas junto a los demás sentidos? ¿Por qué en lugar de ojearlos, no se huelen los periódicos? ¿En olor de santidad se huele menos? ¿En olor de multitud se huele más? ¿Y en olor a chamusquina? ¿A cuánto se cotiza el olor a Jabugo? ¿Tienen derecho a voto los olores?

Ignoro si es cierto aquello de que “quien con mierda trasiega algún olor se le pega” pero, en cualquier caso, nunca más volveré a leer el periódico en el retrete.

(Preso politikoak aske)

Entre irresposables, canallas, necios e ignorantes.

Casi estoy por declararme negacionista y coincidir con quienes afirman que el cambio climático no existe, que es un invento y que, en consecuencia, el desarrollo y el progreso del mundo no tiene responsabilidad alguna en el clima y sus veleidosos cambios. Lo estoy empezando a creer porque si fuese cierto, hace ya tiempo que quienes gobiernan el mundo estarían tomando medidas profundas, de calado, y creando comisiones, foros internacionales, inaugurando cumbres… y nosotros no seguiríamos viviendo como si no pasara nada al ritmo de “no pares, sigue, sigue” “más madera, más madera”. Habría que ser muy irresponsable para no detenerse.

Si fuera verdad lo del cambio climático, la paz y no la guerra sería la primera preocupación de gobiernos y mercados, como paso previo a una imprescindible refundación del mundo y de la vida que haga de otros valores el pan común de cada día. Habría que ser muy canalla para no quererlo.

Si fuera cierto que nuestro depredador consumo está poniendo en riesgo al planeta que nos soporta, los países que administran el negocio no estarían arrojando al mar millones de toneladas de agua radioactiva, ni estimulando la industria militar, ni celebrando las nuevas rutas comerciales que genera el deshielo que provocamos, ni fomentando el derroche y la estupidez a través de sus grandes medios, ni convirtiendo en verde a la energía nuclear para complacer a unos cuantos lobies… Habría que ser muy necio para mantenerlo.

Si hubiera que creer que las olas de calor, sequías, inundaciones, que están batiendo registros en todo el planeta y que ya nos participan el futuro que aguarda a la humanidad son manifestaciones del cambio climático, nuestras autoridades no estarían socavando ciudades para construir metros innecesarios e imposibles o talando árboles para inaugurar aparcamientos. Habría que ser muy ignorante para no serlo.

(Preso politikoak aske)

¿Volverá a ser Iruña parte de Navarra?

Declaraba Chivite, presidenta del gobierno de Navarra tras alcanzar un acuerdo el PSN con Geroa Bai y Contigo-Zurekin, que el firmado es un acuerdo de “progreso” y que tiene como propósitos “impulsar políticas dirigidas a colectivos vulnerables, fortalecer los servicios públicos, profundizar los derechos de la ciudadanía…” para bien de Navarra.

Y me pregunto si no serían también deseables para la capital navarra esos mismos compromisos de progreso.

E insiste la líder socialista que su gobierno progresista va a “fortalecer la convivencia, la acción feminista, respecto de los derechos de las personas LGTBI + y la lucha contra la violencia machista…” para bien de Navarra.

Y me sigo preguntando si no serían también saludables para Iruña esos mismos hermosos propósitos.

Vuelve a subrayar Chivite que, en representación de la mayoría de los navarros que votaron en las pasadas elecciones y que apuestan por conformar un gobierno progresista, se propone “la defensa de la diversidad, de su patrimonio y de sus lenguas propias, como el euskara (desde la lógica de la realidad sociolingüística)…” para bien de Navarra.

Y sigo sin entender que las defensas de esos preciados valores para Navarra, no lo sean también para Iruña; que lo que en Navarra sea progreso, en Iruña se transforme en retroceso; que lo que en Navarra pasa por virtud en su capital se convierta en anatema.

Agrega la presidenta del reino navarro que es su intención “impulsar infraestructuras, desarrollar el plan estratégico de la convivencia y fomentar la igualdad…” siempre para bien de Navarra.

Y me pregunto porqué entonces Chivite y su partido, en lugar de respaldar a Asirón, el candidato progresista más votado para el ayuntamiento de Iruña, han puesto al frente de la alcaldía a lo más parecido a Vox que hay en Navarra y en su versión más cutre.

¿Para cuándo una moción de censura que incorpore Iruña al “progreso” navarro?

(Preso politikoak aske)

La falta de personal mata

Vivo en la residencia de mayores de Azkoitia y, ocasionalmente, suelo tocar el tema en mis artículos. De hecho, hace un año por estas fechas me referí a un informe del Gobierno Vasco encargado a su propio departamento de Igualdad, Justicia y Políticas Sociales, en relación al virus y su incidencia en las residencias vascas.
El informe, publicado tarde y solo porque se acabó filtrando a los medios, concluía que el binomio “muerte-personal” en las residencias era inversamente proporcional o, lo que es lo mismo, que a más personal en las residencias menos muertes hay que lamentar.

Verdad de perogrullo que, sin embargo, el Gobierno Vasco sigue sin entender, y que no se limita solo a ese binomio “muerte-personal” en los tiempos del virus, sino a otras posibles relaciones a establecerse, así no haya virus, y que yo hago públicas sin necesidad de que el Gobierno Vasco me pague el informe: a más personal menos soledades; a más personal menos tristezas; a más personal menos gritos, menos enfados, menos caídas, menos golpes, menos fracturas, menos “accidentes”, menos urgencias; a más personal menos esquelas.

Hace un año en San José Egoitza creíamos haber tocado fondo en relación a la falta de personal. Craso error. Al margen de que Biharko y otras empresas del negocio insistan en hablar de “atención personalizada” y demás zarandajas al uso, un año más tarde la situación ha empeorado. Parecía imposible pero lo han logrado y la falta de personal es insoportable. Lo saben las trabajadoras, los sabemos los residentes y lo saben también las familias, incluyendo las que prefieren no tener malas noticias y echarle la culpa al mensajero, como también lo saben el propio Gobierno Vasco y las empresas a las que les importa una mierda todo esto y que siempre se excusan en bajas, en vacaciones o en que María estaba lavando y se le acabó el jabón.

Con virus y sin virus, con informe y sin informe, la falta de personal: ¡Mata!

(Preso politikoak aske)