“¡Que no nos enteramos!”

Hay noticias que no necesitan comentarse, que no requieren opiniones al margen que las acompañen y analicen, que no precisan aclaraciones que las hagan comprensibles, porque hay noticias que basta con narrarlas para que se expliquen.

Ocurrió el pasado domingo durante la rueda de prensa en Almería tras el partido de fútbol entre el equipo local y la S.D.Eibar.

Una periodista vasca de un medio de comunicación vasco le formula al entrenador vasco del equipo vasco una pregunta en vasco. El entrenador vasco del equipo vasco responde en vasco a la pregunta en vasco de la periodista vasca del medio de comunicación vasco pero, casi de inmediato, desde el fondo de la sala, voces destempladas, algunos improperios de periodistas locales, no en vasco sino en castellano, interrumpen la respuesta de Garitano: que qué dice, que hable cristiano, aquí se habla español, que se vaya a su pueblo… “que no nos enteramos”.

Y tienen razón. No se enteran. No se enteran de nada. Es más, hace años, siglos, que no se enteran y, en su febril y patético delirio, siguen reivindicando Flandes, Nápoles, Cuba, Filipinas, el vasto imperio donde el sol no se ponía, la roca de Perejil… “¡Que no nos enteramos!”

Gaizka Garitano se levantó y se marchó de la sala.

(Euskal presoak/Euskal etxera)