A Iñaki

La muerte no siempre avisa. A veces llega de improviso y nos sorprende esperando un nuevo día.

A Iñaki Alberdi Arruti, setenta años dedicados a la música como clarinetista de la banda municipal de Azpeitia de la que también fue director ocasional, quien no lo sorprendió dormido fue la vida porque sus casi 85 años fueron una hermosa y fecunda propuesta de vida, ejercida en la casa y en el pueblo y compartida con sus familiares, amigos y vecinos. Su funeral, la pasada semana, fue una emotiva demostración del respeto que se le tenía en todo el valle.

Los miércoles, a eso del mediodía y en el bar Eguzkitza de Azpeitia, Iñaki y Jesús, dueño del bar, a los que solía incorporarse “Schubert”, tenían por costumbre repasar esta columna hasta que, cerradas las deliberaciones entre blancos y aceitunas, el tribunal dictaba sentencia. Las más de las veces absolutoria, incluso celebrada, otras objetadas y alguna incomprendida… “baina, zertaz idatzi duzu gaur?”

La verdad Iñaki es que no sé por donde andas ahora, tal vez en compañía de tu tocayo Pío, y si sigues los miércoles dándole vueltas a esta columna hasta ponerla del derecho y del revés. Por si acaso, te cuento que hoy la columna es un abrazo grande, a dos manos, y la certeza de que no voy a llorar tu muerte más allá del dolor de tu partida porque pocos como tú me han enseñado a celebrar la vida. Y de eso se trata, de celebrar la memoria del que se va para que no se vaya nunca. Eskerrik asko Iñaki.

(Preso politikoak aske)

¿Alguien da más?

Ya no solo la infancia dibuja y colorea en las escuelas hermosos mundos de papel en los que promover la convivencia o escribe conmovedoras cartas a reyes y presidentes en defensa de la naturaleza, porque también una de las empresas que más plástico produce y más vulnera los derechos humanos en todo el mundo, incluyendo la vida, irrumpe en los medios animándonos a reciclar el plástico. ¡Qué bonito es reciclar las botellas que vendemos! Solo al final, discreta, no vaya a ser que alguien piense que no era un anuncio, aparece la conocida firma.

Los grandes medios, a falta de una cumbre climática a la vista o de algún desastre ambiental que imponga su inmediatez, no tienen nada más que decir al respecto. Sigue el buen tiempo aunque se esperan lluvias para el fin de semana. Y Marchena es descargado como queda absuelta la Cospejel. España sigue siendo el único país del mundo en el que se llama maestro al matarife y honorable al juez. El alcalde de Madrid es nombrado esclavo de honor de la Almudena y están de enhorabuena las cofradías de las cinco llagas y la de la quinta angustia. Elecciones a la vista. Los canallas compiten entre sí por ver quien lanza el exabrupto más lejos. Cuando la vileza de los gobernantes va acompañada de la ignorancia de los serviles, el resultado suele ser España.

(Preso politikoak aske)