Por ahí viene la tercera

A mediados de junio, meteorología lo había anticipado, toda la península sufrió una primera ola de calor que, a su vez, desató otra ola de incendios.

Cierto es que la tierra estaba seca, pero más ayudó al fuego la irresponsable necedad de gobiernos y autoridades que no promueven políticas consecuentes con sus discursos en relación a la protección del medio ambiente, y que tampoco asignan recursos económicos y humanos. La verdad, a qué engañarnos, es que el medio ambiente les importa una mierda.

Mejor que yo lo dijo Suárez-Quiñones, siete años como consejero de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio de Castilla: “Mantener el operativo de incendios todo el año es absurdo y un despilfarro”. Los incendios no tienen el gusto de avisar, lamenta el juez y jurista y, además, son caros.

Lo caro, sin embargo, es el incendio que pudo haberse evitado o corregido, y lo absurdo darle la iniciativa al fuego.

A mediados de julio, aviso incluido, nos llega una segunda ola de calor. Todo sigue como estaba y se repite el efecto causa. Fuego por todas partes.

Un vecino afectado por los incendios le dice a la cámara: “Si todos los días hubiera habido gente trabajando ahí, (señalando las áreas quemadas más próximas) no estaríamos ahora todos, corriendo, con máquinas y equipos, y tendríamos monte todavía”.

(Preso politikoak aske)

Patxi Larrainzar

Era una lectura imprescindible en “egin” y, de vez en cuando, releo sus artículos por los que el tiempo solo pasa para confirmarlos y porque me conmueve y sigue siendo un goce su estilo trasgresor e inteligente. Txalaparta publicó a su muerte una antología de sus artículos en “egin”, “Pega, pero escucha”, de la mano de amigos y cómplices como Jesús Lezaun y Javier Sánchez Erauskin.

Autor de una docena de obras de teatro (varias inéditas) más otras obras en prosa y poemas, este entrañable escritor y ser humano que se tenía por “cura asilvestrado”, allá donde anduviera, fuese la Chile de Allende o la parroquia de la Rotxapea de Iruña, dedicó su vida a transformar el más empobrecido infierno de este mundo en la más hermosa y alegre fiesta de la solidaridad porque entendía que algo así debía ser el cielo.

De su testamento recojo algunos apuntes:

“Cuando yo muera, decid al mundo occidental y cristiano que se detenga de una vez: no por mi muerte, no, sino porque ha tomado un camino encanallado, y está matando a millones de inocentes con su materialismo rampante y sus ideales horteras.

Cuando yo muera decid a los niños que se planten y no crezcan más, por favor, que renuncien como Peter Pan al caramelo del <cuando seas mayor> porque nunca se llega a mayor sino a repelente niño arrugado.

Cuando yo muera, os evitaré el ir al cementerio pues ya sabéis que he dejado mi cuerpo a la facultad de medicina. Así que, echadme a la piscina de formol para que se cumpla mi más profundo anhelo: que los del Opus me toquen los cojones, y ya de paso se contagien con la gonorrea de la heterodoxia y el sida de la insurrección.

Cuando yo muera, en fin, y esta es mi última voluntad, no le digáis nada a nadie: sencillamente vivid. Será el mejor homenaje que nos hagáis a los muertos, vivir con pasión la vida fastuosa y apasionante de este pueblo nuestro”.

(Preso politikoak aske)

Un club de canallas

La industria militar quiere ampliar el negocio. Su “pelotazo” llegará con una tercera guerra. Tal vez ya sepan que el planeta no tiene arreglo porque sería inexplicable tanta estúpida y perversa ambición. Mientras tanto se aceleran los trámites y Suecia y Finlandia rompen su tradicional neutralidad. Van a ser admitidas en el selecto club de canallas del Atlántico Norte. Hay un problema. Debe ser por unanimidad y un canalla no quiere. Se ordena que se arregle de inmediato. Se arregla. Los nórdicos ponen en manos de Turquía a los refugiados kurdos y Turquía y Europa saluda a dos nuevos miembros.

Antes, otro miembro del club y anfitrión en la última cumbre de canallas, se desdice de todas sus palabras y compromisos y revende el Sahara a Marruecos a cambio de que el entrañable amigo del rey y de España, amén de otros favores, se olvide de momento de Ceuta y Melilla. La orden llegó por teléfono y había que arreglarlo aunque se enojara Argelia. El club de canallas custodiará a partir de ahora la parte trasera del local.

En el paradigma “americano”, abortar se convierte en delito, se extiende el creacionismo en las escuelas, se pide anular las bodas no “naturales”, prohibir los anticonceptivos, se rompen los pocos compromisos contra el cambio climático…

Si alguna vez creí en Europa, la verdad es que pensaba en otra cosa. La función de un Estado no puede ser ladrar. A no ser que sea un perro, en cuyo caso está en su naturaleza.

(Preso politokoak aske)

Colombia respira

Con la victoria de Gustavo Petro y África Márquez han estado los medios resaltando el hecho, “insólito en la historia de Colombia”, de que por primera vez llegara la izquierda al gobierno de esa nación. Nunca antes había ocurrido tan increíble hecho. Algo inaudito.

No discuto lo efectivo que pueda ser el anuncio en el escaparate, pero es bueno mirar en la trastienda y, en la colombiana hay una fecha, 9 de abril de 1949, en la que esa misma Colombia que hoy gana las elecciones, las iba a ganar entonces de la mano de Jorge Eliécer Gaitán, un político de extraordinario prestigio, que no es poco, y arraigo popular. Con su asesinato estalló “el Bogotazo”, se rompió la partida y , aún más, se rompió Colombia, Aquella historia nos ha traído hasta aquí. Aunque los medios no se lo acrediten, esa “ninguneada” Colombia ya debió haber sido gobierno antes. Lo evitaron los mismos que hoy la ocupan e intervienen.

No va a ser fácil responder a tanta ilusión convocada en un país con ocho bases militares de los EEUU y cuyo consejero de seguridad, probablemente, siga pensando que “no tenemos que permitir que un país se haga comunista solo porque su pueblo sea irresponsable”.

Si vas en serio te expones a un “accidente” y si vas pidiendo permiso terminas siendo más de lo mismo pero, de momento, hay aire y Colombia respira.

(Preso politikoak aske)

Más de 40º y subiendo

Nadie en sus cabales aceptaría que un niño con evidentes señales de maltrato, abusos sexuales, desnutrido y enfermo, siguiera bajo la custodia de sus padres. Por más progenitores que se digan o arrepentidos que se muestren, nadie que no fuera un canalla permitiría que ese niño o niña volviera con ellos.

Esa general repulsa no se expresa, sin embargo, con la misma lógica y contundencia, respecto a otras violaciones y maltratos.

En relación al cambio climático, por ejemplo, no hay cabales que valgan, ni justicia que intervenga, ni sensatez que imponga su sentido.

Los mismos responsables de haber conducido al planeta al calamitoso estado en que se encuentra, de haber generado el cambio climático que hasta ayer negaban y hoy achacan a la veleidad del clima para, en cualquier caso, seguir apretando el acelerador del “progreso”, se arrogan el deber y el derecho de reconducir los pasos de ese maltratado, hambriento y enfermo niño. Los mismos intereses que han convertido la vida en un mercado, que han secuestrado todos los conceptos, torturadores con licencia, que han precintado sueños y prostituido conciencias, que han desatado hambrunas y matanzas que son, al mismo tiempo, oráculos de Dios y del Infierno, se otorgan el deber y el derecho de seguir conduciendo los pasos de ese maltratado, abusado y hambriento niño.

(Preso politikoak aske)