El libro negro

En él guardaba el multimillonario estadounidense Jeffrey Epstein nombres de socios y clientes de su repugnante negocio de prostitución infantil. A nadie debe sorprender la impunidad con que se ha manejado durante tantos años uno de los administradores más influyentes de Wall Street por el que Alex Acosta, fiscal de la Florida cuando se las ingenió para que Epstein pasara de puntillas por los tribunales, ha tenido que dimitir ahora, ya convertido en ministro de Trabajo y del que se hablaba como futuro ministro de Justicia.

“Jeffrey es un tipo estupendo y es bastante divertido andar con él. Se dice que le gustan las mujeres hermosas tanto como a mí y especialmente las jovencitas” decía Trump del millonario pederasta cuando frecuentaba sus “fiestas”. No es el único cliente que aparece en el libro negro. También aparecen políticos como el ex primer ministro inglés Tony Blair, el ex presidente Bill Clinton y el ex primer ministro israelí Ehud Barak; empresarios como David Kock, L.Wexner, Peter Soros y John Gutfreund “El Rey de Wall Street”; aristócratas como el príncipe Andrew de York; actores como Alec Baldwin o Ralph Fiennes; músicos como Courtney Love y Jimmy Buffett; y una amplia corte de periodistas.

En manos de esta criminal escoria estamos y no espere leer nada al respecto en los grandes medios.

(Preso politikoak aske)

Al cuidado de sus padres

Nadie en sus cabales aceptaría que un niño maltratado y violado por sus padres siguiera bajo su custodia. Nadie que no fuese un canalla permitiría que ese niño desnutrido y enfermo quedara a cargo de sus padres por más progenitores que se digan.

Pero esa general repulsa en relación a un menor violentado no se expresa, sin embargo, con la misma lógica y contundencia respecto a otros manifiestos atropellos de los que somos víctimas y testigos.

En relación al cambio climático, por ejemplo, no hay cabales que valgan, ni sensatez que hable o común que imponga su sentido.

Los mismos responsables de haber convertido la vida en un mercado, de haber precintado sueños y prostituido conciencias, de haber desatado hambrunas y matanzas, de haber llevado a la ruina a buena parte de la humanidad y tener al planeta al borde del colapso, hoy son los mismos santos principios y varones dispuestos a acompañar los pasos de ese maltratado niño al que ni siquiera se le permite la memoria.

Del relato se ocupan los grandes medios para que sigamos confiando en la bondad del venturoso progreso que se aplaude, en la buena voluntad de los gestores del caos, en la eficacia de las nuevas medidas que van a volver a implementarse, y celebremos que ese niño violado, hambriento y enfermo siga al cuidado de sus padres.

(Preso politikoak aske)


¿Residentes o residuos?

Las residencias de ancianos que, como escuelas y hospitales, nunca debieron ser un negocio, van camino de convertirse, sin embargo, en uno de los más prósperos y lucrativos. Basta ver cómo se extienden esas empresas por el País Vasco para entenderlo. Cuanto más aumenta el número de clientes, en lógica consecuencia, más se reduce el personal cada vez más exigido y peor pagado. Disminuyen las cargas y aumentan los beneficios. Se cuentan los pañales, los fideos y las patatas fritas, todo menos las pastillas. El “clientelismo” del que hablara Iñaki Anasagasti se encarga de lo demás. Estamos en familia. Negocio garantizado.

Lo que pudo haber sido una propuesta de convivencia nueva e integradora, un espacio creativo y hermoso para la tenida por tercera edad, en manos del negocio termina convertido en un desván de trastos viejos, en un invernadero de repollos a los que se les habla como si fueran bebés, se les miente como si no tuvieran memoria y se les ignora como si no existieran. Hay que repensar las residencias no como terminales o antesalas de nada, sino como la oportunidad de refundar la vida ochenta años después, como si no fueran un negocio; hay que contratar más personal y en condiciones de trabajo que puedan llamarse dignas… Las residencias no pueden ser almacenes de residuos tóxicos.

(Preso politikoak aske)

Remilgos de millonarios

Decía San Agustín que “posees lo ajeno cuando posees lo superfluo” y casi una veintena de las más grandes fortunas estadounidenses, quién sabe si influenciadas por el santo, han hecho pública una carta abierta y dirigida a los candidatos a la presidencia para que cuando alguno llegue a la Casa Blanca les grave su riqueza y les aumente los impuestos. Al parecer les da vergüenza seguir acumulando números y cifras y, como si se arrepintieran, confiesan querer pagar más superfluos.

Tampoco es la primera vez. Empieza a ser costumbre que en Estados Unidos, a falta de sindicatos y organizaciones obreras, sean los propios empresarios quienes asuman las reivindicaciones del mundo del trabajo y escuchen y atiendan las demandas de la calle, exigiendo al gobierno que flagele su ambición para, como afirman en la carta, financiar la salud pública y enfrentar el cambio climático. Conmovedor.

Elogios al margen por el dispendio que ahora proponen estos soñadores empresarios que para mi, también para San Agustín, ya tienen ganado el cielo ¿no les sería más cómodo manejarse con algunos escrúpulos de más y algunos despropósitos de menos? ¿No sería una mejor opción reconducir sus negocios con menos voracidad y plusvalía, no hacer tanta sangre y, en consecuencia, no generar tanta miseria superflua?

(Preso politikoak aske)

Debí ser publicista

 

En el mundo de la publicidad, a veces pasa, el creativo a cargo de la cuenta concibe una idea genial y ni siquiera el director de su departamento es capaz de advertir que se trata de una estupidez. Tampoco el gerente de la publicitaria. Opiniones más tarde la estupidez sigue su curso y, al final del pasillo a la derecha, aquella genial idea termina mostrando sus vergüenzas en la sala de juntas para que el cliente complacido rubrique la estupidez. Anuncio aprobado y emitido. ¿Nadie reparó en que no era una buena idea?

La vida no es poner estanterías” oí decir al televisor y me sobresalté. Era el anuncio de un coche al que no le tomé la matrícula. ¿Cuál era el problema con las estanterías? ¿Las condena alguna religión? ¿Por qué? ¿Les han hecho algo las estanterías a los coches? Las estanterías son útiles, cumplen con su función, son habituales en todas las casas aunque no siempre hagamos buen uso de ellas, pero eso no las hace responsables de las pendejadas con que las cargamos y tampoco conozco a nadie que se pase el día poniendo estanterías por placer.

El anuncio no se quedó en las estanterías y, ya desde la calle, agregó más axiomas: “la vida no es perder el tiempo en un atasco… la vida está fuera”.

¿De qué atascos hablaba? ¿De los de la fregadera? Para evitar los atascos es que me quedo en casa y, si salgo, camino o tomo el bus. ¿Cómo voy a decidirme a comprar un coche con los argumentos de ese anuncio? Hasta ganas me dan de promover una campaña de solidaridad con las estanterías y los atascos.

Sí, lo sé, debí dedicarme a la publicidad en lugar de escribir esta columna pero tenía que elegir entre esta estupidez o la Esporrín y estoy haciendo yoga y estudiando magia negra.

(Preso politikoak aske)

La naturaleza tiene la culpa

La naturaleza no da tregua y persiste en su inhumana campaña por contradecir nuestro progreso.

Las vacas decidieron contagiarnos su locura, las aves nos infectaron su gripe y, como parte del contubernio animal que censura nuestro progreso, nos amenaza también la fiebre aftosa de ovinos que se han sumado a la agresión, de pollos provistos de hormonas y de fiebres porcinas a cargo de cerdos, todos confabulados en el único propósito de desautorizar nuestro modélico estilo de vida. Hasta animales marinos se han sumado a esta provocación consumiendo ingentes cantidades de plástico que podría provocar a corto plazo la extinción de las bolsas en los supermercados.

Los animales cuentan también con aliados naturales para que suba la temperatura, se envenene la tierra y se contamine el aire. Ríos desaprensivos que deciden un mal día retomar su curso natural y se llevan por delante vidas y recursos; montes desvergonzados que optan, de repente, por derrumbarse, so pretexto de haber sido horadados, sepultando personas y bienes; glaciares irresponsables que por su cuenta y riesgo resuelven derretirse sin pararse a pensar en las consecuencias de sus actos y, además, terremotos, tsunamis, inundaciones, tornados… a los que habría que añadir ciertos socios, supuestos racionales, que en su cruenta guerra contra nuestro desarrollo sostenido y sustentable, se niegan a condenar a las medusas por asesinas, a los mejillones por emigrantes y a las avispas por asiáticas, y que insisten en señalar a nuestro estilo de vida como único origen de todas las desgracias.

(Preso politikoak aske)

¡Ortuzar indignado con el PSOE!

Andoni Ortuzar, presidente del EBB, mostraba su malestar ayer con los socialistas luego de que estos entregaran Iruña al Partido Popular, Ciudadanos y UPN “porque el PSN no ha respetado lo que hablamos en Navarra”.

Ortuzar, visiblemente molesto, ha advertido al PSOE que el 18 de junio se mantendrá malhumorado de 10 de la mañana a 11:15 e irritable por la tarde antes de la siesta y después de recenar. También ha declarado que durante el 18, 19 y 20 hará saber su malestar al menos en el 50% de las entrevistas que le requieran y no ha descartado, incluso, un desayuno de irritación el miércoles.

El dirigente del PNV ha dejado claro que si bien algunas de estas medidas citadas en las que se compromete a poner en evidencia su disgusto pueden quedar suspendidas temporalmente, podría volver a considerarlas en cuanto los socialistas completen su trabajo instalando en el gobierno navarro al facherío naburro.

(Preso politikoak aske)