Menores y medios

Si tiene a su cargo a menores de edad y le preocupa la perniciosa influencia que en ellos ejercen las llamadas redes sociales, tal vez sea hora de que les prohíba el acceso a Internet y les anime a ver más televisión, a seguir espacios como: “Crímenes pasionales”, “Mentes criminales”, “Asesinato en primera persona”, “Niños asesinos”, “Parejas asesinas”, “Crímenes imperfectos”, “Catástrofes aéreas” o “Crímenes en la red”.

Si tampoco le parece aconsejable la programación televisiva, bien puede orientarlos hacia sanos deportes como las artes marciales y el “Ultimate Fighting Championship” (UFC) en el que siempre gana el animal que más sangra o ponerlos a leer “Marca” con informaciones como: “¿Por qué se desnuda Cristina Pedroche?”, “El desnudo integral de Rita Ora que incendia Instagram”, “Aitana (OT): Son mis tetas y si hago topless no pasa nada”, “El topless de una patinadora al romperse su vestido”, “Kim Kardashian sorprende con su cuerpazo” o “A Paula Vázquez: ¿Qué tal si te echamos gasolina y te metemos fuego?”

Aunque, tal vez, sea mejor que los dejemos tranquilos y que se pongan a jugar, para eso son niños, a jugar en: Bwin, Sportium, 888 Sport, Bet 365, Suertia, William Hill, Betfair…

(Euskal presoak-euskal herrira/Llibertat presos politics/Altsasukoak aske)

¿Cerramos la publicitaria?

Un día, de boca de Dolores Ripoll, abogada del Estado en el llamado caso Nóos, supimos que el viejo lema de que “Hacienda somos todos” era solo publicidad, un anuncio, nada más que eso.

Después supimos que la declaración del rey de que “todos somos iguales ante la ley” también era un anuncio, un simple comercial de un monarca “inviolable y no sujeto a responsabilidad” según reza el artículo 56,3 de la Constitución y que en lugar de emitirse entre el de la crema de caracol y el de la mortadela se hacía público durante el tradicional mensaje navideño real.

Ahora hemos confirmado que los tres independientes poderes del Estado no son independientes. Era un anuncio más, otro comercial, que la verdad es que son el ejecutivo, el legislativo y el bancario; y que los derechos humanos son la última joya que oferta la Galería del Coleccionista; y que el Estado tampoco es una “comunidad social con una organización política común y órganos de gobierno propios, soberana e independiente” como afirma el anuncio sino una cloaca.

Algún día vamos a acabar sabiendo que nosotros también éramos un anuncio, que no éramos personas sino excedentes, residuos, daños colaterales. ¿Cerramos la publicitaria?

(Euskal presoak-euskal herrira/Llibertat presos politic/Altsasukoak aske)

El teniente Colombo y Gasco

Ernesto Gasco acababa de presentar en el Palacio Miramar de Donosti su candidatura a la alcaldía de la ciudad y, antes de retirarse, el dirigente socialista intercambiaba elogios y parabienes con algunos invitados.

El teniente Colombo se acercó al grupo mientras desparramaba por los alrededores el humazo de su maloliente puro y, en cuanto se le hizo un hueco, que fue enseguida, se pasó el puro a la boca y extendió su mano para felicitar al candidato.

¡Es un placer conocerlo señor Gasco! Mi esposa no se pierde ninguno de sus discursos. No me lo va a creer cuando se lo cuente, cuando le diga que he estado con usted. Por cierto, y disculpe que no me haya presentado, soy el teniente Colombo y si no tiene inconveniente me gustaría compartir con usted una duda que tengo. Sí, ya sé que es usted un hombre muy ocupado pero si tuviera un minuto para hablar un asunto…

Cuando Colombo y el señor Gasco quedaron a solas, el candidato preguntó alarmado.

-Espero que no se trate de una infracción de tráfico o un master en entredicho o…

-No, que va, no es nada, solo algo que no termino de entender de su discurso. Usted ha dicho que quiere una San Sebastián de compras y comercio como Londres…

-Sí, así es, como Londres.

-Y también ha dicho que quiere una San Sebastián de cultura, como París -insistió Colombo.

-Exactamente. Veo que ha seguido con atención mi discurso.

Ahí es que yo quería llegar porque también ha dicho que quiere un proyecto propio para la ciudad… un proyecto propio.

-Sí, eso he dicho.

Y ese es el problema señor Gasco. Había algo que no me terminaba de encajar y ahora es que lo comprendo porque Donosti podría ser París, podría ser Londres y podría ser Donosti… pero no las tres a la vez.

El candidato no pareció inmutarse por la lógica deducción de Colombo y pasó a la ofensiva.

-¿Y qué piensa hacer? ¿Me va a detener por hacer demagogia?

-No, tranquilo. Yo ya estoy retirado y, en cualquier caso, la demagogia no es delito y, si lo fuera, tampoco sería problema porque el Ministerio del Interior se lo afina. Solo quería confirmarlo. Es que mi esposa está muy nerviosa con esta costumbre que les ha entrado a algunos políticos españoles de hacer de España la California de Europa y convertir Donosti en Londres o París mientras encarcelan a los que quieren hacer de Catalunya… Catalunya. Mi esposa dice que Donosti solo puede ser Donosti… y, por cierto, que como alcalde para la ciudad no le va a votar nunca pero como ilusionista para un circo… tampoco.

(Euskal presoak-euskal herrira/Llibertat presos politics/Altsasukoak aske)

 

 

El Estado cloaca

Generales golpistas, directores de la Policía procesados, condecorados torturadores, comisarios proxenetas, ultras convictos y confesos que asesoran a las fuerzas de seguridad del Estado, generales de la Guardia Civil condenados por secuestro y asesinato… Tejero, Billy el Niño, Villarejo, Rodríguez Galindo, Emilio Hellín… invitados a actos públicos, a impartir cursos de formación, a presentar tratados sobre ética, memorias en cal viva…

Audiencias de Orden Público, jueces prevaricadores, fiscales de paseo con menores, manadas que campan a sus anchas, tribunales venales, sentencias a la carta, ministros imputados por corrupción, sorprendidos de caza y sin licencia, presidentes del tribunal supremo de “semana caribeña” en Marbella, legionarios de Cristo, fiscales generales del Estado reprobados por el Congreso… Llarena, Lamela, Espejel, Carlos Dívar, Eloy Velasco, Manuel Maza, López Aguilar, Manuel Moix, Fernández Bermejo, Rafael Catalá, Ruiz-Gallardón, Michavilla, Cospedal…

Letrinas de comunicación con corresponsalías en las cloacas del Estado, correveidiles a sueldo de la Banca, contertulios que mienten, manipulan, distorsionan, ocultan… Cebrián, Ferreas, Inda, Losantos, Tertsch, Alfonso Rojo, Carlos Herrera, Sostres, Marhuenda, Merlos, Horcajo, Ana Pastor…

Empresarios ladrones que financian su impunidad, defraudadores de lujo que gobiernan sin pasar por las urnas, mercaderes mangantes, políticos corruptos, obispos pederastas, monarcas chorizos… Felipe, Botín, Amancio Ortega, Tomás Olivo, Rajoy, Felipe González, Rouco Varela, Juan Carlos, Costafreda…

Del presupuesto general del Estado se pagan todos los años 7 millones de euros a la guardia mora de Franco por los servicios prestados, y mientras los restos del dictador presiden el Valle de los Caídos por Dios y por España y sus herederos retienen millonarios bienes públicos, el Diccionario de la Real Academia de la Historia de España lo confirma: “Franco fue un general valeroso y católico que participó en un golpe de Estado contra un gobierno caótico.” Ochenta años más tarde el dictador sigue siendo caudillo y los golpistas aún dan nombre a calles y plazas, para que la historia se nos llene de ecuánimes dictadores de objetivos procedimientos que nos legaron equitativos cadáveres de neutrales responsos.

Tenemos derecho a indignarnos pero no a sorprendernos. Cuando hablamos de las cloacas del Estado español estamos confirmando que el Estado español es una cloaca.

(Euskal presoak-euskal herrira/Llibertat presos politics/Altsasukoak aske)

Noticias que se dan la mano

A veces hay noticias que desde que se ven se dan la mano, porque son inseparables, porque juntas se explican aún con más hondura y contundencia.

Días atrás era asesinado y descuartizado el periodista saudí Yamal Khashogui en el interior del consulado que la monarquía saudí tiene en Estambul. El cónsul saudí huyó a su país al igual que los sicarios que asesinaron al periodista. Khashogui se había refugiado en Estados Unidos donde residía desde que un año antes tuviera que exiliarse. Había acudido al consulado a un simple trámite relacionado con su documentación. La policía turca cuenta con pruebas contundentes del atroz crimen, incluyendo una grabación de audio. Estados Unidos y Europa se dan por satisfechos con la promesa del rey Salmán de llevar a cabo una investigación completa y transparente. La monarquía saudí, sí, esa misma que bombardea Yemen con las armas que les vendemos y sin la prudencia que le sugerimos, la misma que vulnera todos los derechos humanos, va a investigar si el Estado saudí tuvo algo que ver en el asesinato, en su crimen. El gran jefe blanco, visto para sentencia el caso, pone en boca del acusado su derecho a elegir la sentencia que más sea de su gusto… con la venia del tribunal que aplaude, de Su Santidad que calla y de los grandes medios que miran para otro lado. Hasta es posible que dentro de unos días, en cuanto los saudíes terminen de investigarse, sean identificados seis oportunos autores y decapitados con más velocidad de lo que yo invierto en escribirlo y ellos en negarlo o enterarse.

Esa era la primera noticia de ese circunstancial encuentro en el mismo día y en el mismo informativo de dos noticias complementarias, hechas para encontrarse, inseparables.

También días atrás, y esta es la segunda noticia, el gobierno de los Estados Unidos utilizaba la sede de las Naciones para dar inicio a su campaña “Jailed for what” (¿Por qué encarcelados?) Estados Unidos acusa a Cuba de vulnerar los derechos humanos. La función tuvo que suspenderse porque la dignidad mostrada por la delegación cubana, que acusó a la ONU por prestarse a semejantes canalladas, terminó echando el telón a la farsa. Casi sesenta años lleva Estados Unidos bloqueando Cuba, una bendita isla cercada económica, financiera y comercialmente, permanentemente difamada y agredida y que, en las peores circunstancias, sin ayuda de nadie, en una tan convulsa América, sigue alentando y construyendo una sociedad con los mejores índices, en muchos aspectos, de vivienda, educación y sanidad del continente, de calidad de vida. Todos los años, el Consejo General de las Naciones Unidas falla a favor de Cuba en la exigencia de que Estados Unidos levante ya el bloqueo. Todos los años Estados Unidos pierde la resolución por goleada. El pasado año solo Estados Unidos e Israel votaron a favor del bloqueo contra 191 países que volvieron a condenarlo. Las resoluciones solo han servido para poner en evidencia a Estados Unidos, a Israel y a la propia ONU.

¿Y por qué no dejar que el gobierno cubano investigue si vulnera o no los derechos humanos y, ya de paso, bloqueamos a la monarquía saudí? Aquí es donde las noticias se dan la mano y uno apaga el televisor.

(Euskal presoak-euskal herrira/Llibertat presos politics/Altsasukoak aske)

El rey de escobas

El rey de España, por aquello de mejorar su imagen, desde que supo de las trágicas inundaciones en las Baleares corrió a hacerse presente. Lo hizo como siempre, interrumpiendo las labores de limpieza de vecinos y voluntarios que, con sus herramientas de trabajo en las manos, se alinearon en la calle para saludar al monarca en su regio paseo por el medio del desastre. El besamanos real transcurría como estaba previsto hasta que un vecino no quiso limitarse al saludo y le ofreció al rey de España el escobón. Desconcertado, el monarca no sabía qué hacer. ¿Se lo daba para que lo usara o como recuerdo de su visita? Pudo haber aceptado el escobón para apoyarlo sobre su hombro como si fuera una escopeta con que matar elefantes, o sostenerlo sobre la palma de la mano y exhibir su vertical destreza y equilibrio para gozo de los más pequeños, o convocar un urgente consejo de ministros que sancione el imprevisto, o adelantar su discurso navideño… pero el rey, que se agarra al protocolo como un borbón al trono, prosiguió su desfile intercambiando saludos y manos entre quienes esperaban que el acto terminara y reanudar el trabajo. Para su fortuna, nadie más insistió en ofrecerle un rastrillo o una pala. Todo quedó en nada. Otro súbdito que “consigue un minuto de gloria”.

(Euskal presoak-euskal herrira/Llibertat presos politics/Altsasukoak aske)

Irremediablemente

Puede ser cuestión de días, puede ocurrir que la metamorfosis llegue a tomarse un mes pero, irremediablemente, cuando menos lo esperas, comienzas a emitir las mismas sacudidas que el ascensor que, de hecho, se parecen bastante a las convulsiones de tu compañero de habitación. Eres lo que haces dice el televisor. Una planta más abajo sales del ascensor y cruzas frente a la máquina de café en el temor de que persistan los temblores. Sabes que cuando uno llega a lo que considera un territorio hostil y piensa que se le trata con hostilidad y, además, amaneces sintiéndote hostigado para que una noche más tarde persistas en la idea de que todos te hostigan, es muy probable que tus deseos se cumplan, pero tratas de huir por el pasillo advirtiendo desolado que no puedes correr, que ni siquiera puedes andar como solías. Se me ha terminado la baba de caracol y hace 33 días que no fumo. Ya no caminas sino que arrastras los pies como el de la 14 y a trotecito lento recorremos el pasillo. Tu saludas tocando el ala de tu sombrero mejor y yo agito con donaire el ibuprofeno hasta que encuentro refugio en los baños en la esperanza de que todo pase, de que la pastilla blanca exagonal haga por fin efecto aunque tampoco tenga claro en qué consiste su virtud y si no sería mejor confiar en que sea la azul, que además es redonda, la que evite esa somnolencia a la que haces responsable de tu febril estado cuando adviertes que no te has tomado la pastilla amarilla. Y lo sabes porque sigue en tu bolsillo. ¡Llámenos y en breve le atenderemos! dice el televisor. Hace 44 días que no bebo. Lo peor es que, precisamente, esa pastilla es la que se ocupa de contrarrestar los efectos secundarios de las otras, pero poco importa ahora que ya ni corres, ni saltas, ni caminas… sólo tratas de entrar al baño y ni siquiera has tomado el laxante. En cualquier caso, los alrededores de los baños se hallan congestionados de sillas de ruedas que aguardan la salida de las que en su interior vacían el agua de las cisternas. Eres lo que bebes dice el televisor. Uno vuelve sobre sus pasos arrastrando consigo el gotero del antibiótico y, con la boca abierta, desparramas a derecha e izquierda todas las toses que cargas sobre los pasamanos de las escaleras para no exponerte de nuevo al ascensor. De cada tres calzoncillos 2,4 son blancos y solo el 3.7% son amarillos. Hace 26 días que no fumo. Una enfermera, de improviso, interrumpe tu trashumancia por la segunda planta del hospital y te pregunta si ya tomaste el diazepán. Eres lo que conduces dice el televisor. Le preguntas por el color y te responde que es blanca pero no exagonal sino redonda. También te pregunta si te pasa algo, si estás bien, si quieres crema hidratante porque tu cara y tu cabeza se están descascarillando aún con más velocidad que las paredes de la tercera planta. Unicamente el 5.8% de los canzoncillos tienen cuadros y solo 2 de cada cien son transparentes. Hace 14 días que no bebo y las sillas de ruedas van y vienen por el pasillo buscando habitaciones en las que recogerse al no haber podido acceder a los baños. Las auxiliares se encargan de cambiarles el pañal y, por estar en el medio, te ganas dos inhaladores extras y una sonda urinaria. Mis pensamientos se han vuelto intravenosos y necesito oxígeno. Eres lo que sueñas dice el televisor. El de la 27 conduce su camilla camino de una urgencia pero vuelca en la curva de la sala de estar en donde se han refugiado las visitas que tampoco se enteran de lo que está pasando por estar pendientes del televisor. El promedio de vida de un calzoncillo en Minnesota apenas sobrepasa el año. Hace 66 días que no fumo y, ya en mi habitación, constato lo que temía, que siempre que ingresas en un hospital, irremediablemente, terminas volviéndote hospital.

(Euskal presoak-euskal herrira/Llibertat presos politics/Altsasukoak aske)