Accidente terrorista

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Todavía hablaban los grandes medios en sus titulares del atentado en Boston, cuando Estados Unidos ha vuelto a verse sobrecogida por la explosión de una fábrica de fertilizantes en Texas.

Tres muertos y un centenar de heridos como consecuencia de la explosión de dos bombas artesanales  durante una prueba deportiva en Boston y decenas de muertos y centenares de heridos en Texas, tras explotar una fábrica cuya gerencia, horas antes del siniestro, había emitido un informe ratificando las medidas de seguridad que había adoptado por un incendio que calificaban como leve incidente, asegurando que en absoluto había riesgos de que se produjera explosión alguna y, en todo caso, ante la eventualidad de que se dispersaran tóxicos a la atmósfera, tampoco representaban mayores riesgos para la población. La explosión ha destruido medio centenar de edificios, se ha escuchado a 80 kilómetros de distancia y ha sido registrado en numerosos sismógrafos. Media ciudad de Waco ha sido evacuada. El aire es irrespirable. Durante los próximos días asistiremos al constante aumento de la cifra de muertos conforme vayan apareciendo bajo los escombros pero ya se habla de 70 víctimas.

Dos tragedias casi simultáneas que han dejado, además de cuantiosas víctimas y daños, dos estados de opinión, por parte de los medios y de las autorisdades, casi irreconocibles en sus titulares.

“Estados Unidos reforzará su seguridad tras el atentado de Boston” declaraba el gobierno.

Seguimos a la espera de que el mismo gobierno refuerce las medidas de seguridad en fábricas semejantes a la de Texas y corrija las permisivas legislaciones que regulan empresas de esas características.

“El FBI asegura que la investigación del atentado en Boston podría derivar en una investigación terrorista”.

Seguimos a la espera de que esa misma agencia confirme una posible derivación terrorista, también, en Texas, aunque esta no proceda de algún enemigo y exótico país sino de unos populares y amistosos empresarios, siempre al amparo del socorrido accidente laboral con el que proteger su falta de escrúpulos para aumentar ganancias a cualquier costo.

“Gobierno de Estados Unidos afirma que llegará hasta los confines del mundo para dar con los autores del atentado en Boston”.

Seguimos a la espera de que asumen el mismo compromiso para dar con los autores de la tragedia en Texas, aunque no tengan que ir tan lejos.

“Atentado en Boston pone en alerta el calendario internacional”.

Seguimos a la espera de que la devastadora explosión en  Texas, también alerte el calendario internacional.

“Bombas destrozan una familia en Boston”

Seguimos a la espera de que se nos cuente cuántas familias han sido destrozadas por las bombas de la desidia, de la incompentencia, de la codicia, de la ineptitud, de la impunidad, en la explosión de Texas.