“Circunstancias excepcionales”

¡Lo han conseguido! ¡Dos emigrantes lo han hecho posible! Y así ha sido porque ni siquiera en los peores momentos renunciaron a su sueño; porque, no obstante los tantos sinsabores del camino, se sobrepusieron a cualquier desaliento y acabaron encontrando, ilesos y felices, acogida en el Estado español.

Dos emigrantes que,  a pesar de los golpes de los guardias, de las filosas concertinas en las alambradas, de las bombas de humo, de las pelotas de goma, juntos han logrado superar los muros, atravesar las vallas y cruzar la frontera. ¡Lo han conseguido, sí, lo han conseguido!

No sólo van a ser asistidos por distintos programas sociales para que se les faciliten los medios y recursos que permita a ambos vivir dignamente, porque estos dos emigrantes también van a ser empadronados de inmediato y no en Sestao, como si fueran “mierda”, sino en Madrid.

No conforme con ello, el Estado español  aún reserva más gratas noticias para estos dos emigrantes y es que, a petición del ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, considerando que en este caso “concurren circunstancias excepcionales”  ha decidido por real decreto la  nacionalización de Shalva Kalabegashvili y  Nikoloz Sherazadishvili, dos georgianos judokas de alto nivel. La concesión de la nacionalidad española a estos dos judokas ha sido otorgada por “carta de naturaleza”, facultad discrecional del Consejo de Ministros, en atención a que los dos emigrantes judokas “pueden contribuir al impulso del judo nacional” y hasta, incluso, aumentar el número de medallas en la próxima cita olímpica.