La etiqueta de la ceremonia

Leo en los medios que “las mujeres no sólo podrán asistir de corto a la investidura de Felipe VI”,  porque –lo dice Carlos Fuente, portavoz de la Zarzuela- “aunque se diga traje corto, no somos tan exigentes”. Incluso, hasta se les admite el pantalón. “Lo importante es que no lleven traje de cóctel… tampoco vestidos llamativos, ni tonos festivos porque deben ir en consonancia con la ceremonia institucional… y tampoco asistir con un vestido negro pues resultaría chocante al ser un color reservado para el luto.”

“Y también es importante –sigue apuntando la Zarzuela- limitar el uso de bisutería y no llevar tocados… porque será un acto con tintes austeros”.

La reina Letizia será la única que deberá llevar un vestido largo, a diferencia del resto de la familia real que usará el vestido corto.

La razón por la que Letizia va de largo se debe a que “el rey Felipe VI va a ir vestido de gala con el uniforme de Gran Etiqueta del Ejército de Tierra y a este traje solo le corresponde un vestido largo”.

Y eso que –lo dijo el Rey abdicado alguna pasada navidad- todos los españoles son iguales ante la moda y el buen gusto ¿O sería ante la ley?

Lo peor, en cualquier caso, se lo vuelven a llevar ellas: traje corto, aunque no muy corto; que no resulte muy llamativo aunque tampoco parezca de luto; que sin tener tonos festivos, no sugiera un funeral; y la bisutería que no sea ni excesiva ni parca; y peinados que deben ir en “consonancia con la ceremonia” pero que no sean tocados ni arreglos disonantes. Queda prohibido el traje negro “aunque no somos tan exigentes” y podría darse el caso de alguna discreta presencia de ese color en un vestido consonante.

Vaya, que es un día para que, quien se plantee asistir,  vaya a pecho descubierto, o  en pelotas, para ir en “consonancia” con los “tintes austeros” en que nos han dejado.