Innovaciones y Mercado

 

No importa que los sueños se nos llenen de espantos, reconforta saber que el Mercado vela por nosotros.

Lo confirmo ahora en que me entero que ha salido a la venta la primera pelota de golf ecológica y biodegradable que permite jugar en entornos marinos sin correr el riesgo de contaminarlos. Leo que la capa externa de las “ecobioball”, una vez caen al agua, se biodegrada y libera los alimentos que lleva en su núcleo, con lo que los jugadores de golf en los cruceros no volverán a padecer escrúpulos ecológicos de ninguna clase y, además, contribuirán a evitar la desnutrición de la fauna marina. Y me admira saber que el Mercado, que nunca nos desampara,  investiga causas y aporta soluciones.

Tampoco es la primera vez. Años atrás, la Federación Alemana de Golf destinó una millonaria partida a averiguar si las pelotas de golf perjudicaban la salud de las vacas. La citada federación estaba convencida de que en las verdes praderas alemanas, además de su tradicional y sabroso pasto, las vacas balanceaban su alimentación con pelotas de golf. Hay que suponer los numerosos investigadores necesarios para interrogar a cada vaca sobre el número de pelotas engullidas, o recoger sus residuos, que no siempre esos rumiantes confiesan sus culpas. Se ignora si la leche de vaca que coma pelotas de golf sale con hoyos, si hay vacas que prefieran la ingesta de pelotas de tenis o de fútbol así como las consecuencias que eso podría acarrear en la leche que aportan pero, quién sabe, tal vez mañana, un niño que beba leche de vaca alemana alimentada con pelotas de golf, hasta podría convertirse en un maestro de ese deporte si aprovecha los cruceros por el Mediterráneo para practicar el golf con las nuevas pelotas “ecobioball”. Para que luego digan que no se investiga por falta de recursos.

(Euskal presoak/Euskal etxera)