Hemeroteca clientelar

 

 

Suele ser la experiencia uno de los más socorridos argumentos del PNV cada vez que insiste en mostrarnos sus virtudes. José Luis Bilbao es uno de los mejores ejemplos al respecto. La ejerció durante doce años al frente de la Diputación General de Bizkaia. En su último discurso como diputado general, José Luis Bilbao, ya que no de memoria tiró de experiencia: “Pueden estar tranquilos porque nunca escribiré mis memorias en las que podrían aparecer personas con sus grandezas y sus miserias. Desgraciadamente, habría muchas miserias; los que decían una cosa en privado y la contraria en público, los que mentían sabiendo que mentían, los que sabían que nosotros teníamos información que luego podríamos utilizar y jugaban con ello, los que decían una cosa y la contraria sin pestañear, los que hacían pagos con fajos de billetes sin demostrar su origen, los que tenían grandes sumas de dinero en paraísos fiscales y cuyos nombres no salen a la luz…”

En atención a su discreción José Luis Bilbao era nombrado poco después presidente del Tribunal de Cuentas, cargo en el que sigue y, por cierto, hombre de palabra y de experiencia, sin haber escrito sus memorias. El Caso De Miguel es el caso PNV. Y es que la experiencia no siempre es un grado. También puede ser un antecedente y, a veces, penal.

(Preso politikoak aske)