A propósito de ser responsables

Vengo oyendo todos los días en los medios llamadas a la responsabilidad ciudadana para que respetemos esas pautas de conducta que se nos piden y no pongamos en riesgo la vida del personal sanitario, para que no nos relajemos ahora que la pandemia parece remitir.

Extraño, sin embargo, esas mismas llamadas a la responsabilidad del Estado, de las instituciones, para que tampoco ellas se relajen y empiecen ya a adquirir y dotar a ese personal sanitario de todos los recursos imprescindibles para desarrollar su trabajo cabalmente, sin heroicidades ni gestas que aplaudir todas las noches, sin que se tengan que jugar la vida más allá de lo que su profesión implica.

No he visto a ningún sanitario demandando aplausos. Lo que si he visto es infinidad de testimonios de enfermeras, de médicos pidiendo respiradores, camas, desfibriladores, equipos de protección, entre otros muchos recursos que faltan, además de más personal sanitario y hospitales.

Es el Estado quien no debiera relajarse y empezar a pensar en grande, con visión de futuro, porque no nos van a salvar del rebrote enemigo o de los próximos virus que hagan su aparición ni los tanques Leonard ni los submarinos S-80 ni los discursos del rey. Tampoco el cretinismo de quienes solo esperan volver a la “normalidad” que nos condujo a esta debacle.

(Preso politikoak aske)

El informe del Lobo Feroz

 

El Lobo Feroz, en un nuevo esfuerzo por promover el respeto a los derechos humanos y las libertades en los cuentos, ha hecho público en estos días su tradicional informe en interés de servir de referencia a otros cuentos y niños, acabar con los abusos, proteger los derechos humanos y sancionar a quienes vulneres esos derechos.

Nuevamente, el informe condena a Caperucita Roja por su ilegal tráfico de alimentos por el bosque, por su insistencia en perturbar la naturaleza, así como por desatender la atención de personas de la tercera edad y prestar asistencia a furtivos cazadores.

También se condena a Cenicienta por abandono del puesto de trabajo, connivencia con hadas terroristas, usurpación de identidades y vestidos, conducción temeraria de carrozas, y entrada ilegal en reales palacios. Igualmente, el informe censura el abandono de zapatos en escaleras públicas y la permanente campaña de difamación que Cenicienta sigue manifestando hacia sus hermanas y madrastra.

Tampoco Blancanieves se ha salvado de las críticas del informe por su fragrante y reiterada animadversión hacia la dignidad real, la recurrente falsificación de espejos y su respaldo a bandas de enanos indocumentados. En el informe también se denuncia a Blancanieves por complicidad con cazadores, sacrificio de ciervos y venta fraudulenta de corazones.

Sin embargo, el informe presentado por el Lobo Feroz, reconoce y destaca el avance que vienen observando en materia de derechos humanos y libertades: el Ogro y la Bruja, dado que el primero ha dado inicio a una exitosa campaña vegetariana de adelgazamiento renunciando, incluso, a la ingesta tradicional de su propia descendencia, y la segunda implementa en la actualidad una masiva construcción de viviendas de chocolate, todas dotadas de sus correspondientes hornos, que permitan a la infancia desvalida abandonar bosques y calles y disfrutar del calor de un hogar.

El informe del Lobo Feroz resalta, igualmente, los logros alcanzados en materia de derechos humanos por el Capitán Garfio que, lejos de arrojar a sus enemigos al mar, ahora los entierra cristianamente, y los significativos avances de Cruella de Vil que, aunque sigue utilizando abrigos de piel, ya no utiliza dálmatas como materia prima sino perros y gatos ilegales.

(Preso politikoak aske)