“Ese es el camino”

Planificar, marcar prioridades y realizar. Ese es el camino”. Y esa es también la receta que pregona el PNV de Azpeitia para ayuntamientos que, como el de Azkoitia, han vuelto al redil. Aitor Gorrotxategi, candidato sin suerte y, lo que es peor, sin votos, en las dos últimas campañas electorales del PNV en Azpeitia, celebraba que el ayuntamiento del PNV en Azkoitia retome viejos proyectos y mejores infraestructuras y calidad de vida. Y para ello, dice el candidato del PNV, basta conjugar tres simples verbos en la gestión municipal: planificar, priorizar y realizar.

Semejante propuesta casi coincide con la brillante y pulcra gestión de Bildu en Azkoitia durante los 3 años en que fue alcalde Peio Bastarrika y el año en que ejerció de alcaldesa Urrategi Alberdi. Y digo casi porque hay una diferencia que no es precisamente sutil, y es que para Bildu a esos tres verbos les falta una preposición fundamental: con.

Hablamos de participación, de que sea junto con el pueblo que se planifique, de que sea junto al pueblo que se establezcan las prioridades y de que sea la comunidad la que en definitiva haga.

No es fácil después de tantos años, más de 30, de hacer de un pueblo un sujeto pasivo, aborregado, al que ni siquiera se le permitía asistir a los plenos porque estos se realizaban a primera hora de la mañana y al que además se manipula desde los grandes medios, sacudirse esa inercia e involucrarse en la gestión municipal, y tampoco fue fácil para el gobierno municipal de Bildu tener que agregar a esos tres verbos citados un cuarto infinitivo, sin duda doloroso: pagar. Pagar la millonaria deuda acumulada por los largos años de despilfarro que habían endeudado a Azkoitia y que el gobierno de Bildu logró reducir a la mitad y sin tocar ningún aspecto vital en la vida del pueblo.

Dice Gorrotxategi que el nuevo ayuntamiento “ha sacado de su letargo proyectos olvidados” y lo dice cuando en los tribunales de justicia hay proyectos consumados, y hablo de vertederos que hicieron millonarios a algunos hábiles planificadores, que están recuperando el pulso y amenazan descargar sus onerosas cuentas sobre los bolsillos de todos los azkoitiarras, para no hablar de la salud de un pueblo que esconde en su subsuelo peores amenazas.

Han empezado a moverse las cosas” agrega en su escrito Gorrotxategi. Pues sí, es verdad, que así de impredecible e ingobernable es el tiempo y la memoria. Cuando piensas que ya todo ha pasado y que se puede seguir planificando, marcando prioridades y haciendo camino, llega la justicia y le piden 54 años a Alfredo de Miguel, número 2 del PNV en Alava, por una trama que implica cobro de comisiones ilegales, cohecho, asociación ilícita, blanqueo de capitales, tráfico de influencias… y que afecta a otros 26 planificadores que adjudicaban contratos a dedo por contraprestaciones que nunca existieron.

Y el tiempo y la justicia también parece que va a llegar a Alonsotegi donde se ignora si hay algo que se haya planificado, priorizado y realizado en los últimos años y que no apeste.

(Euskal presoak-Euskal herrira)