Más sueños e ilusiones

Días atrás escribía al respecto de la diferencia entre soñar e ilusionarse. Decía que, para soñar, yo cierro los ojos y que para ilusionarme los abro…y cierro todos los demás sentidos prescindiendo hasta de ese que llaman común, y así quedarme a solas con mis ojos y sin que ningún otro sentido los distraiga de la ilusión, de la risa espontánea de un momento feliz, del alborozo de un chispazo fugaz.

Los sueños, sin embargo, tienen siempre un largo recorrido y necesitan de todos los sentidos, hasta de los ojos, cuando atinan a ver a través de la memoria y son capaces de escrutar, incluso, las ausencias.

Y hasta me atreví a citar tres ejemplos: Un sueño sería la república; una ilusión sería que un bendito elefante la emprendiera a trompadas con su cazador. Un sueño sería la democracia; una ilusión sería que, por fin, nos descubrieran los extraterrestres e invadieran el planeta. Un sueño sería la independencia; una ilusión sería que en un sobre, grande y libre, no quedara un impune céntimo que robarse.

Bien, agregaré otro ejemplo: Un sueño sería que la elección de un nuevo papa supusiera la elección de un nuevo papa

Pero ocurre que no, que los capos de familia nunca se equivocan a la hora de elegir al padrino.

La ilusión en este caso hubiera sido que Francisco, nada más asomarse al balcón vaticano y saludar a la multitud, se hubiera despojado de su túnica y,  ya en pelotas y columpiándose en la barandilla, se hubiese puesto a bailar el ukelele.

 

 

Doña Yolanda Barcina (Alias La Alicatada)

¿Quién en la universidad

del Opus hizo carrera

y haciendo exquisito uso

de puntual habilidad

se abrió camino y vereda,

bulevares y avenidas?

-Doña Yolanda Barcina.

 

¿Quién a fuerza de empujones,

desde las alcantarillas,

fue trepando posiciones,

solapada y encubierta,

pisando reputaciones

y rezando avemarías?

-Doña Yolanda Barcina.

 

¿Quién tan taimada y ladina

fue tejiendo sus amarres

con Miguel Sanz de la mano,

y en el gobierno navarro

presidir del Medio Ambiente

la ambiental Consejería?

-Doña Yolanda Barcina.

 

¿Quién exige sacrificios,

renuncias, padecimientos,

inmolaciones, suicidios,

mientras triplica su sueldo,

trajina el que no declara

y se monta una piscina?

-Doña Yolanda Barcina.

 

¿Quién tuvo la desventura,

y a fe que hace falta ingenio,

de haber sido tan nefasta,

tan triste su desempeño,

que hizo bueno al “Diez por ciento”

de Pamplona en la alcaldía?

-Doña Yolanda Barcina.

 

¿Quién se marchó sin pagar

las tartas que mereciera

como puntual homenaje

al quehacer  de su cartera,

y pena que fuera escasa

tan dulce pastelería?

-Doña Yolanda Barcina.

 

¿Quién devino en consultora,

asesora de finanzas,

accionista sin acciones

de la Caja de Navarra,

cobrando por no tocar

ni siquiera la bocina?

-Doña Yolanda Barcina.

 

¿Quién puso tanto la mano

que ya su mano es un cuenco

o, si prefieren, dos cazos,

cuentas en blanco y en negro,

amores a fuego lento

y alguna casa escondida?

-Doña Yolanda Barcina.

 

¿Quién para estar en el medio

y no llamar la atención,

primero se puso a dieta

y después a comisión,

extras,  primas, extipendios,

cesantías diferidas?

-Doña Yolanda Barcina.

 

Para hablar mierda con propiedad

 

En los últimos días Maria dolores de Cospedal,  presidente del Partido Popular, puso en ridículo a Cantinflas, a Groucho, a Ozores y a cuantos precursores trataron de anticiparse a su oratoria, con una pieza extraordinaria que no me resisto a transcribir:

“Vamos a ver…eh, la indemnización que se pactó fue una indemnización en diferido y como fue una indemnización en difi…en diferido en forma, efectivamente, de simulación… de simulación o de lo que hubiera sido en diferido… En partes de una de lo que antes era una retribución, tenía que tener la retención a la Seguridad Social que si hubiera sido… Ahora se habla mucho de pagos que no tienen retenciones en la Seguridad Social ¿verdad? Pues aquí se quiso hacer como hay que hacerlo”.

Poco importancia tiene de qué hablaba. Tampoco ha sido la única. De la ministra de Salud, Ana Mato, la de los once mil euros de confeti, las hemerotecas también guardan una exquisita joya que, igualmente, transcribo:

“Buenas… buenas días, buenas tardes a todos. En primer lugar agradecerles… vamos, hemos universalizado la sanidad para los españoles. Saben ustedes que la sanidad es universal y que estaba recogida en muchas leyes pero nunca se aplica hasta el final. Todos los españoles tienen derecho a asistencia sanitaria gratuita. Todos sin dejar uno. Lo primero que vamos a hacer es, eeehhh, incorporar al derecho español un artículo de una directiva que les diré que está incorporado al derecho español todo, eeeh… laaa… toda la directiva menos un artículo que justo es el artículo que prohíbe de forma explícita desplazarse en busca de atención sanitaria. Luego hemos quitado también una cartera que llamamos cartera común suplementaria que la adjunto si me lo permiten con la cartera accesoria. Ahí estarían pues las prestaciones farmacéuticas, las terope… tripe… teroperapéuticas, ehh… me he equivocado en la, en el nombre, y poner en valor lo que tiene mucho en valor, porque no hay cosa que tenga más valor que una medicina que cura enfermedades. Hemos adoptado una medida que ya estaba adoptada. Lo más importante que por primera vez los parados sin prestación parlamentaria, que… perdón sin presta sin… sin pre… presta sin prestación sin prestación por desempleo, perdón. En  definitiva, eeeh… lo que les decía. No es lo mismo una persona que no está enferma en su consumo de medicamentos que una persona que está enferma. Los pensionistas que es no pagan nada son aquellos que ya no tienen derecho a prestación por desempleo, es decir los que ya tienen los que tienen simplemente eeehh… los… ah perdón, pensionistas. Pensionistas son de los pe que tienen el… hablamos de renta no de pensiones. Pues yo ya me voy a callar”.

El propio presidente de gobierno, Mariano Rajoy, dispone de un arsenal de frases, para su fortuna breve, que en absoluto desmerecen de los aportes vistos, como por ejemplo:

“Haré cualquier cosa aunque dijera que no la iba a hacer”. “Haré todo lo posible para que Europa haga todo lo posible”.  “Hemos decidido no pedir el rescate pero eso no significa que no lo pidamos”. “España saldrá adelante porque tiene españoles”. «Al final los seres humanos somos, sobre todo, personas, con alma y con sentimientos, y esto es muy bonito y me reconforta mucho». “No he cumplido con mis promesas pero he cumplido con mi deber”.

Sólo por contribuir a su mejor desenvoltura ante los medios me permito sugerirles los dos cuadros que agrego más abajo y que de una manera simple y llana permiten responder a cualquier pregunta y salir de cualquier problema.

Con sólo dominar estos dos cuadros de frases y conceptos podremos hablar mierda con exquisita propiedad.

 

CUADRO FRASES-COHETE

 

Columna 1                              Columna 2                           Columna 3                  Columna 4

1/Por otra parte, y dados       1/ la realización de las          1/ obliga a un              1/ de las condiciones

los condicionamientos           premisas programadas         exhaustivo análisis      y circunstancias

actuales                                                                                        coyunturales

 

2/No conviene olvidar que   2/ el desarrollo de las            2/ cumple un rol          2/  de las directivas de

estructuras                            esencial en la               desarrollo para el

formación                     futuro.

 

3/De igual manera             3/ la complejidad de                3/habrá de soslayar       3/del sistema de

los estudios                   un eficaz punto            participación

de partida                    general.

4/Es obvio señalar que       4/el nuevo modelo                  4/ exige la                      4/ de nuevas

organizativo                           determinación                proposiciones.

 

 

5/Los superiores                5/ una aplicación                     5/ facilita la creación      5/de cuadros que

principios ideológicos        indiscriminada de                                                           correspondan a

condicionan que                 factores concluyentes                                                     las necesidades.

 

 

6/Debiéramos atrevernos    6/ un relanzamiento de           6/implica un proceso      6/del modelo de

a sugerir que                        los sectores implicados          de reestructuración         desarrollo.

 

 

7/Por último, cabe añadir    7/ la superación de                 7/ ofrece un interesante   7/ de las básicas

experiencias confusas             ensayo de verificación    premisas adoptadas

y periclitadas

 

 

 

Se trata de enlazar de manera aleatoria las frases, tomando en orden una frase de cada una de las cuatro columnas.

Ejemplos: A la pregunta ¿De quién es el dinero de Barcenas?, puede elegir como respuesta la fórmula 4653, o lo que es lo mismo: “Es obvio señalar que un relanzamiento de sectores implicados facilita la creación del sistema de participación general”. Caso de que alguien pregunte por la consulta en Catalunya se puede apelar a la fórmula 6237, que viene a ser que “debierámos atrevernos a sugerir que el desarrollo de las estructurashabrá de soslayar un eficaz punto de partida de las básicas premisas adoptadas”.

Para respuestas más contundentes y escuetas, aconsejo el uso del Cuadro de Conceptos-Cohete que se maneja de la misma manera y que desgloso a continuación. Puede elegir un número entre el 1 y el 999, y trasladando los tres dígitos por las tres columnas propuestas, dar respuesta a esa inquietud que no acierta a explicar.

 

 

 

 

CUADRO CONCEPTOS-COHETE

Columna 1                     Columna 2              Columna 3

0-Programación              0-Funcional              0-Sistemática

1-Estrategia                    1-Operacional           1-Integrada

2-Movilidad                   2-Dimensional           2-Equilibrada

3-Planificación              3-Transicional            3-Totalizada

4-Dinámica                    4-Estructural              4-Sustentable

5-Flexibilidad                5-Global                     5-Balanceada

6-Implementación         6-Direccional              6-Coordinada

7-Instrumentaci ón        7-Opcional                  7-Combinada

8-Retroacción                8-Central                     8-Estabilizada

9-Proyección                 9-Logística                  9-Paralela

 

Ante cualquier dilema a que nos enfrentemos, sólo tenemos que alternar los conceptos de las tres filas y armar una respuesta concluyente. A la pregunta, por ejemplo, de qué va a pasar con el déficit público, uno puede ejecutar la combinación 146 y responder. “Ya se está trabajando en una estrategia estructural coordinada” o contestar con la combinación 634: “Ya se baraja la implementación transicional sustentable”.

Estos dos métodos de aprendizaje para hablar mierda con propiedad pueden, incluso, llevarse a cualquier rueda de prensa y en lo que se toma y se deja en el atril o en la tribuna el vaso de agua, leer con disimulo antes de enunciar la respuesta que más le cuadre.

«…sólo con avemarías»

“No se puede administrar la Iglesia sólo con avemarías” declaró el cardenal Paul Marcinkus allá por los ochenta y en medio de un mayúsculo escándalo en el que, además de su púrpura figura, resultaron implicados el Instituto para las Obras de Religión que se ocupa de las finanzas de la Iglesia, el banco del Espíritu Santo, el banco Ambrosiano y otras instituciones vaticanas.

Marcinkus que, curiosamente, había nacido en Chicago, nunca perdió la compostura. No la perdió entonces, no obstante la secuela de asesinatos, supuestos suicidios y más que sospechosos accidentes que costaron la vida a media docena de implicados, como el propio Calvi, director del banco Ambrosiano y cuyo cadáver apareció colgando de un puente del Támesis.

Tampoco la perdió cuando fue acusado de estar detrás del atentado a Juan Pablo II y de la desaparición de Emanuela Orlandi, una niña italiana.

“No se puede administrar la Iglesia sólo con avemarías” insistía el cardenal.

Marcinkus nunca fue procesado. Se mantuvo al frente de las finanzas vaticanas hasta que algunas avemarías más tarde, tras pronunciarse el Tribunal Supremo Italiano y con la venia del Papa, consideró conveniente su retiro a los Estados Unidos. Ni siquiera entonces dejaron de acosarle las sospechas, en este caso, del Departamento de Estado de los Estados Unidos y por tráfico de oro, pero acabó sus días, plácidamente, en una lujosa mansión de Arizona, próxima a los campos de golf de Sun City, donde practicaba ese deporte y rezaba avemarías.

Su entrañable amigo Ratzinger, ya convertido en el Papa que nunca quiso ser, acosado por los años y las filtraciones, vía su mayordomo, de ciertas interioridades muy poco edificantes sobre su pontificado y su entorno, acaba de presentar su dimisión.

“Las cuentas del hombre sin Dios no salen”, había dicho Benedicto XVI poco después de asumir el cargo. Las cuentas de la Iglesia sí.

Tenían razón los dos: “No se puede administrar la Iglesia sólo con avemarías”.

¡Chorizos!

Son una recua de maleantes y ladrones; un atajo de hipócritas y mangantes; una camarilla de atracadores, de evasores, de farsantes.

Y ni siquiera es necesario ponerles nombres y apellidos a quienes conforman la surtida nómina de delincuentes con licencia a la que aludo porque es tal la unanimidad entre la gente para reconocerlos y señalarlos que cualquiera sabe de quienes estamos hablando; es tan grande el consenso al respecto de a qué salteadores nos estamos refiriendo que ni siquiera es necesario identificarlos.

Basta que uno salga a la calle y, simplemente, pronuncie la palabra “chorizo” para que nadie tenga la menor duda de que no estamos hablando de embutidos y sepa, además, con precisa exactitud de qué clase de fiambre se trata.

Ya no sólo en el Congreso gozan de mayoría absoluta. Ahora también la han conseguido en el código penal hasta el punto de que ya no queda artículo en ese código que haya resultado ileso.

Sí, son ellos, los mismos, los de siempre, los que nos reprochaban haber vivido por encima de nuestras posibilidades; los que nos exigían trabajar más y cobrar menos; los que nos demandaban nuevos sacrificios; los que se lamentaban de tener que aplicar medidas que, no siendo de su gusto, eran inevitables; los que nos animaban a salir de esta crisis con perseverancia y esfuerzo, los que nos exhortaban a soportar las cargas y recortes con comprensión y humildad, los que se proponían la regeneración de la política, los que aseguraban no tener nada de lo que avergonzarse.

Y son lo que son, una turba, una horda de chorizos, una banda criminal al gobierno de un estado delincuente.